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jueves, abril 02, 2026

La Ventosidad Escarlata 8

 

Cuando me enteré de toda la historia, primero la historia del Sexador, luego la historia que le cuenta al Sexador el Rey/rana, y para finalizar cuando el Sexador (que ya sé que tiene un nombre) traiciona al Rey/rana. Cuando me enteré de todo, volví al bar del comienzo y busqué a quien me había comenzado a contar la historia del Sexador. Le pregunté si sabía que el Sexador era la famosa Ventosidad Escarlata. Me dijo muy sobrado que desde que lo sorbía. A lo que le respondí que: Joder, pues ya me lo podías haber dicho, mamonazo. Claro que después de pensarlo. Cuando les diga a los Agentes que buscan al criminal que la malvada Ventosidad Escarlata es en realidad un humilde Sexador de Pollos, es que se parten el culo de la risa.

 

 

FIN 

 

 


 

La Ventosidad Escarlata 7

 

Así que hubo una verdadera desbandada en el castillo y solo se quedaron algunos idiot- perdón, fieles. La mayoría de los criados asaltaron la bolsa y la despensa de Su Majestad la rana y se largaron dando un portazo.

 

Pasaron los años y finalmente llegó el Sexador Obdulio. Se le propuso a Obdulio el que se quedara en el castillo con todas las riquezas. Se le insistió en el hecho de que él continuaría siendo Obdulio y físicamente no le ocurriría nada. El Sexador no se lo pensó demasiado, estaba muy de acuerdito. Él lo que quería era vivir en el castillo con todas esas riquezas y con su Oledora de Axilas. Pero ya se sabe, en la peli El Rey Escorpión 2 el nacimiento de un guerrero la diosa Astarté como personaje de peli dice "En todo héroe encontrarás un ogro", o algo parecido, no recuerdo las palabras exactas. La cuestión es que el Sexador también tenía su lado oscuro como la Fuerza en Star Wars. Se suponía que el Sexador Obdulio se quedaría en el castillo con las riquezas, donde se lle reuniría más adelante la Oledora de Axilas a la que había avisado para que se reuniese con él, enviándole un mapache mensajero. Y mientras, el Rey podría salir del Reino y transformarse de nuevo en persona. Pero no, el Sexador calculó que con solo uno o dos diamantes ya podrían vivir holgadamente toda una vida la Oledora y él, así que lo que le había escrito era que se reuniese con él a la entrada de la Pinada. Luego cogió dos diamantes como puños, cinco rubíes del tamaño de un dedo gordo y un puñado de perlas para asegurar, y salió corriendo del castillo.

 

Cabrito !!! Dijo la rana. A partir de ahora serás un criminal, te desvanecerás en el aire como los pedos. Serás una ventosidad. Pero una ventosidad malvada, como prohibida, ya está escarlata. Serás la Ventosidad Escarlata. Lo que ocurre es que los años pasados junto al mago, habían hecho que el Rey aprendiese algunos hechizos útiles. Y fue cuando con su voz croadora dijo unas palabras inteligibles. El Sexador ya iba a cerrar el portón cuando notó que se sentía un poco extraño, pero no le dio importancia y continuó la maniobra … sin percatarse que se había convertido en la malévola Ventosidad Escarlata.

 

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La Ventosidad Escarlata 6

 

Se invitó a pasar al mago al salón donde yo estaba. Entonces yo era una persona como todas las demás, pero con cetro y corona. El mago dijo que podía hacer realidad todos mis deseos. Eso era mucho, y quise ponerlo a prueba. Le pedí diez diamantes del tamaño de un puño. A la mañana siguiente, vino con una cajita nacarada con aroma a cedro. La abrió y dentro estaban los diamantes. En la siguiente ocasión le pedí 20 caballos árabes. En la siguiente, 100 perlas purísimas de las Antillas. Siempre cumplía. Tengo habitaciones llenas de tesoros hasta el techo. Me impuso una condición. No debía salir del reino. Yo me impacientaba y quería recorrer el mundo con mi riqueza. Una vez que el mago no estaba y me había abandonado como el desodorante. Me dije que después de todo yo era el Rey y todas las posesiones del Reino me pertenecían. Así que forcé la salida. Se oyó un trueno atronador y apareció el mago junto al rey. Le miró con unos ojos hipnotizadores y sus manos hicieron pases arriba y abajo. De repente, el rey notó un hormigueo por toda la columna y una sensación cálida y agradable recorriéndole la parte posterior del cuello. Pero lo que no resultó nada agradable fue las consecuencias de esa sensación. Ya que cuando el Rey se miró las manos, lo que vio fue unos apéndices de aspecto gelatinoso y semitransparente. Y cuando por fin pudo verse reflejado en un arroyo de montaña, como quería hacerlo el Señor Burns de los Simpson, vio que había sido convertido en una rana. Y además el mago tenía una vena sádica y se había regodeado, porque su magnífica corona toda engastada de pedrería, con rubíes, esmeraldas y amatistas, el mago la había convertido en una pequeña coronita de papel.

 

A partir de ahora tendrás que estar en forma de rana dentro de tu Reino y con tus riquezas, hasta que alguien ocupe tu lugar.

 

Y si esa persona me sustituye, se convertirá en rana ella también?

 

Claro que no, solo te he maldecido a ti.

 

 

Y el mago se marchó.Y a su barco le llamó Libertad.

 

 

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La Ventosidad Escarlata 5

 

Cuando finalmente llegó al suelo o lo que fuese, cayó dando vueltas como dice la leyenda que hizo Cleopatra ante César, la diferencia está en que Cleo (la séptima de su nombre) lo hizo dando vueltas y saliendo de una alfombra y el Sexador dio vueltas desde un calcetín. Se encontró en un camino pedregoso rodeado de árboles cerrados y justo enfrente tenía una visión de postal: un castillo de esos góticos con el puente levadizo bajado como invitándole a entrar. El Sexador (Que tiene nombre !!!) … Vale, pues Obdulio cruzó ese puente que como el de Terabithia le daba acceso a un Reino de fantasía. Ya dentro del castillo, tras haber franqueado el portalón de entrada, y haber hecho patinaje artístico en el recibidor, se ve que los criados habían encerado el suelo una barbaridad, vamos que se habían ganado la cena, entró en el salón y … pues que no vio a nadie. Aquello era muy bonito, muy amplio y cuidado. Había bastantes pinturas, esculturas repartidas por la todos los rincones, una rana muy graciosa en un lado, pero por lo demás estaba vacío. El Sexador Obdulio comenzó a pasearse arriba y abajo por el salón del castillo, miraba las pinturas y contemplaba las esculturas. Al final le dio por hacer el chorra y se plantó delante de la rana. Le hizo una elaborada reverencia con el sombrero y se expresó de esta forma:

 

Disculpad Buena Señora, he llegado a este bello castillo para hablar con Su Majestad. Podríais indicarnos donde podemos encontrarle? O tal vez esta no es Su Residencia?

 

Y la rana de golpe se animó: croac

 

Coño, está viva - dijo el Sexador.

 

Yo soy tu padre … uy perdón. Yo soy el rey Su Majestad - volvió a animarse la rana.

 

Y encima habla, como el burro de Shrek - dijo Obdulio (el Sexador leche).

 

Su Majestad la Rana se aclaró y enjuagó la garganta con un vaso y ante un espejo (surp … blublublu … zap), hizo gárgaras (glogloglogloglo … zap) luego hizo los típicos ejem ejem, y se preparó para la explicación. Un día diario nuestros vigías nos anunciaron a un mago que había aparecido a las puertas del castillo. No se sabía de donde venía y había salido como de debajo de las piedras.

 

 

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La Ventosidad Escarlata 4

 

Pasaron los días desde mi incidente en la famosa pinada del pueblo, y comencé mis indagaciones sobre la malévola Ventosidad Escarlata. Un día diario estaba en un urinario realizando una de mis preciadas labores analíticas, y escuché un rumor sobre el remoto y legendario reino de los Tres Charquitos. Y donde estaba ese Reino de los Tres Charquitos? Pues sí, lo habéis adivinado, pero qué listos sois! es allí donde el viento cepilla las copas de los pinos, transformando en ondas sus múltiples ramas. Vamos, en el bosque de pinos enanos, perdón de pinos pezqueñines.

La historia era la siguiente. En el pueblo vivía un Sexador de Pollos. Y el Sexador, como no podía ser de otra forma, se enamoró perdidamente de una Oledora de Axilas asistiendo a Misa. El Sexador era un chico tímido y salía poco de su casa, solo para ir a la Iglesia porque había poco qué hacer en ese pueblo. Pero un día se armó de valor y se dijo que entraría en el bar a socializar. Allí se enteró, por un tartamudo que hablaba por los codos de la historia del Legendario Reino de los Tres Charquitos. Lo típico, que estaba gobernado por un rey hechizado con un embrujo según el cual no podía salir de su territorio, y además ese rey tenía innumerables tesoros de todo tipo. Bueno, sería una historia típica de cuento, pero era irresistible. Y el Sexador pensó soñadoramente que entraría en la pinada, encontraría ese reino y hallaría muchas riquezas para su Oledora de Axilas particular. Así seguro que hacía que se fijara inmediatamente en él. Una mañana mañanera, el caballero sin caballo que era el Sexador de Pollos se adentró en la pinada. Caminaba y caminaba y no encontraba nada. Se apoyó un momento momentáneo en un cercano árbol y de golpe se dio cuenta de que sus calcetines era uno de un color distinto del otro. Se los quedó mirando embobado y, Zop! coño, el calcetín izquierdo ha cambiado su color y ahora es igual al que tiene el derecho. Se preguntó una cosa. En su casa hay otra pareja de calcetines también de distinto color, si estos que lleva puestos han cambiado, habrán cambiado también aquellos? Pero ahora la cuestión son estos de aquí. Cómo ha pasado? Lo ha hecho alguien … o algo? Bueno, estaba pensando en eso y sintió que caía, se empequeñecía y lo atrapaba su calcetín izquierdo envolviéndolo en un abrazo asfixiante.

 

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La Ventosidad Escarlata 3

 

No supe qué decir, el bosquecillo era muy apetecible a la vista y yo necesitaba estirar las patas. Pero la mujer estaba impresionada de verdad, así que le comenté que me limitaría a visitar la iglesia, ver sus frescos y su cementerio, lo que pareció calmarla algo. Bien, me preparé para ver lo que había en la iglesia. Lo malo es que en esa pequeña iglesia de pueblo no había mucho que ver: los "frescos" era solo un cuadro chiquitajo que por su apariencia poco le tenía que envidiar al Ecce Homo de Borja y el Cementerio eran dos tumbas sin nombre que quizá eran de la Guerra de las Galaxias. Y a pesar de lo que le había dicho a la mujer terminé penetrando en la famosa pinada. No sé porqué armaban tanto revuelo, la pinada era como cualquier otra, un bosquecillo semisalvaje de donde surgían aquí y allá unos pinos enanos, bueno pinos pequeños, no soy precisamente ehhh, ornitólogo de pinos. En medio de ese campo, había un caminito como el que suele aparecer en los antiguos cuentos de la bruja y su casita de caramelo. A ambos lados del camino crecía una hierba alta y dorada, semejante a la que acaricia con los dedos de la mano el Teniente Dunbar en la peli Bailando con Lobos. Una vez sacada la referencia me niego a decir Bailando con Bobos en lugar de Lobos, se ha dicho demasiadas veces desde 1990. Me sentó bien pasear por ese lugar. Pero a la salida me estaban esperando todos, con los ojos muy abiertos y preparados para escapar en diferentes direcciones hacia sitios ya preestablecidos para ello si fuera necesario y no apareciera yo en la entrada de la pinada sino el Grinch para robarles la Navidad o algo así. En ocasiones es útil tener una cara de alelado que ni Forrest Gump en las mejores tomas de la película, porque eso rebajó la tensión, y mi expresión bobalicona les convenció que no había sido abducido por la pinada o lo que fuese que creyesen que iba a ocurrir, y si lo había sido al menos mi presunta abducción habría mejorado algo mi apariencia anterior. 

 

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La Ventosidad Escarlata 2

 

Bueno, volvamos a las andanzas de la malvada Ventosidad Escarlata. Me habían enviado a una aldea perdida en el tiempo temporal. Yo venía de la urbana ciudad, llena de hormigón, una hormiga grande que come cristal, y donde a dos pasos tienes algún comercio que te ofrece sus servicios en bolsas de plástico. Y de golpe me envían a este poblacho donde solo está la iglesia (que a mis ojos es Románica [o Romántica como decíamos otrora] y en esta zona es una verdadera anomalía, venga cantemos todos juntos Anomalía nunca serás mía!), también se ve a la izquierda según entras en el pueblo un campito con un armazón de cañas y lo que aparentemente es un intento de cultivar … ¿rosas? ¡joder! es como cuando los ingleses se iban a África e intentaban cultivar café como en la película la Burla del Diablo. Y al lado del campito de rosas hay una pinada muy mona, eso es todo lo que hay en esta villa. Parece idílico no? Bueno, pues cuando llegué, el Alcalde del pueblo retorcía nerviosamente un periódico con las manos mientras me daba la bienvenida y me explicaba dónde me alojaría. La mujer que vivía con el cura del pueblo estaba histérica, y no había quién la calmara, y encima resultaba que yo tenía que alojarme en la casa del cura con ellos dos. Y a todo esto, el pobre cura estaba en cama confitado en su cuarto habitacional porque se podría decir que rompió el himen de la Ventosidad Escarlata y terminó con la virginidad de sus jugarretas. Bueno, lo que hice nada más llegar fue retirarme a mis aposentos a reposar el culito que estaba cansado del viaje. Era un cuarto bastante espartano, pero a decir verdad no me fijé demasiado, simplemente me dejé caer a peso en el camastro que casi ocupaba toda la habitación. Luego de haber reposado un poco, decidí dar una vuelta por la pinada del lugar a estirar las piernas. Así que le dije a … no es la mujer del cura claro, los curas no se casan verdad? joder, soy un iggggnorante. Y si le llamo "preciosa" con esa cara de caballo creerá que me burlo, así que dije con una vocecita que parecía que estuviera susurrando en una Biblioteca:

 

Perdone que le moleste … - y le toqué el hombro levemente para que se volviese. - Resulta que querría salir un momento a pasear por el bosquecito de pinos de ahí fuera, ahora mismo vuelvo. 

 

Joder, fue decir eso y enseguida ella se llevó las manos a la cabeza.

 

¡No, ni se le ocurra!

 

 

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La Ventosidad Escarlata

 

Es un relato de fantasía en el que un investigador sigue la pista de un criminal llamado la Ventosidad Escarlata. El relato tiene 8 Capítulos y al final de cada Capítulo hay un enlace hacia el siguiente.

 

 

 

No, no era una ventosidad común. Eso ya me lo habían dejado clarinete en la notificación de urgencia que había recibido del Ministerio para la Administración de Interacciones para que iniciase una investigación oficial que calmase los ánimos que había revuelto las andanzas de la misteriosa y terrorífica Ventosidad Escarlata.

En este mundo que nos ha legado el Eterno hay muchas ventosidades, igual que hay muchos rusos en Rusia como decía Eugenio en aquel viejo chiste suyo. En la Inciclopedia.org (con "i", no me he iquivocado) hay numerosos tipos de ellas, claro que en esta web las denominan Pedos: está el Pedo Trompetero como Pedo Estándar, el Pedo Inodoro que no huele, el Pedo Doberman que ataca hasta a su dueño, el Pedo Húmedo que no hace falta describirlo, el Pedo Cobarde que sale disimulado con risa o una tos, etc. Lo que no comprendo comprensivamente es el hecho de que desde 1977, a ningún capullo desocupado se le haya ocurrido la expresión R2PEDOS (no, me niego a creerlo, a mi se me ha ocurrido en nada, así que se les ha tenido que ocurrir a algunos otros capullos, solo que no los he encontrado, tampoco es que haya buscado mucho la verdad) Bueno, continúo, la wikipedia evidentemente es más precisa, divide entre Flatulencias Anales y Flatulencias Vaginales, y desde luego hace hincapié en la repercusión de los eructos (los llamados en otro tiempo temporal, uf se me saltan las lágrimas al recordar tan añorada máxima: pedos con ascensor) y reivindica el honor mancillado por nuestra prensa una y otra vez de nuestras vacas y gorrinos, diciendo "Se culpa a menudo a la flatulencia de ser una fuente importante de gases de efecto invernadero, debido a la creencia errónea de que el metano liberado por el ganado está en el flato. Si bien el ganado produce cerca del 20 % de las emisiones mundiales de metano, el 90-95 % del que es liberado lo es por exhalación o eructos".

 

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martes, febrero 17, 2026

Contrafacidas

 

Cuando era muy joven me encantaba una montaña que había detrás de donde estaba el chalet de mis padres. Esa montaña tenía una forma como de tetas contrahechas. No, de ninguna manera se podía decir que esa montaña se parecía a la montaña de los Pechos de Shiva que aparece en la Película de Allan Quatermain de Las minas del rey Salomón. Más bien se parecía a unos senos en que un malébolo mosquito ha hecho de las suyas hinchando uno de ellos. Un día, el grupito de cazurros y cazurras con el que salía decidimos subir hasta la cima de esa montaña, palabra que rima con castaña. Había caminos casi hasta el final, porque un agricultor de esos que tienen grandes proyectos que igual salen bien o igual no, había comprado media montaña y la había sembrado de frutales. Y claro, también había algunas pequeñas construcciones para guardar herramientas que estaban vacías la mayoría. Por cierto como curiosidad, en una de esas construcciones, abierta desde luego y que era solo cuatro paredes y una puerta y dentro unos cuantos ladrillos amontonados, alguien había dibujado con trazo al carbón (he dicho carbón y no … eso otro), bueno había dibujado un cuerpo con líneas femeninas y dos puntitos frontales que no eran los ojos porque estaban más abajo, lo juro por Kalfu. Ignoro si esa persona tuvo modelo, o compartía mi visión de la montaña. Bien, continúo del verbo continuar. Seguimos nuestro ascenso al monte de mis entretelas. Al final del camino, había dos opciones. La primera era rodear por una u otra parte la cima de montaña, porque por nuestra parte estaba cortada a pico pero por el lado de detrás de la montaña era una subida suave, y como no llevábamos ni una puta cuerda se supone que esa era la mejor opción. Pero claro, éramos todos unos enanos, y los enanos iban a hacer el burro como corresponde. O sea, que fuimos por la parte cortada a pico. Eran solo unos 2 metros, pero para unos nanos donde el mayor tendría 10 y el o la menor 6, aquello era el Everest. En resumen, me quedé colgando con una mano de un saliente de una roca durante un buen rato sin poder llegar a ninguna parte, y no veas las caras más blancas que se les quedó a la pandilla. Pero antes de que finalmente pudiese llegar con un pie a una grieta, mi imaginación llegó al rescate, y recordé lo que siempre me había parecido la montaña. Entonces fui feliz colgando de un pezón.

martes, enero 27, 2026

Prueba de Imagen, o eso me dijeron

 

El otro día fui al Clínico a hacerme una Prueba de Imagen, o eso me dijeron.

Lo cierto es que le debo bastante al Clínico, he escrito algunos relatos sobre mis actividades en dicha institución. Por ejemplo, escribí un relato llamado 2015 cuando me ingresaron para una operación del Cuello de Fémur. Escribí otro llamado Abducido cuando me hicieron un TAC. Otro llamado Mando negro de cama al ingresarme para una operación por Laparoscopia. Y otro llamado La marca del Puntorro cuando me hicieron una Resonancia. No sé si agradecerlo, porque una visita al Hospital no es para agradecer la verdad, pero evidentemente los cuidados que se reciben sí son de agradecer, y además saco algo adicional con mis relatos, así que muchas gracias.

Pero volvamos al relato, y a la Prueba de Imagen que me tenía que hacer, palabra que rima con joder. Llegué al Hospital y me enviaron a una sección llamada Medicina Nuclear o algo así (la Nucelar de los Simpson vamos). Primero esperé un moco frente a una serie de puertas con mensajes que prohibían pasar so pena de una muerte lenta bajo una radiación mortal poniendo las típicas calaveras sonrientes con unas tibias cruzadas, una vista muy agradable para la espera. Luego de presentar los papeles, me inyectaron el contenido de un brebaje que probablemente corrió por mi sangre y modificó mi ADN, seguidamente me pasaron a otra Sala de Espera donde estuve unas 5 horas hasta que supongo que mi cuerpo corporal aceptó definitivamente el anterior brebaje. Luego ya me llevaron a una sala de escaneo bastante oscura donde me pusieron en una camilla, me cubrieron con unas mantas algo pesadas y brillantes, me ataron para que no me moviera, y con dos placas a ambos lados del coco comenzó el escaneo. Zzziiiiip! Ups! Zzziiiiip! Ups! Y así media hora. Bueno, a veces variaba un poco y el Zzziiiiip! se alargaba un poco y se ponía casi en vertical en lugar de estar algo ladeado, pero básicamente era lo mismo. Y todo eso a oscuras e inmovilizado. Qué sí! Qué no es un embarazo, eso está claro. Tampoco es como en 2019 cuando me hicieron una operación de 5 horas y me taladraron por todas partes. Me desperté en Observación, no podía ni moverme, me dolía todo y hasta que no me subieron a planta no mejoró la cosa. Pero aún así, que te pique la nariz a oscuras y no te puedas rascar no es una broma.

Ahora ya he vuelto a casa, como ET, pero he descubierto algo. A la noche, al ir a mear, he visto que el water estaba amarillo, o sea que ya habían meado, y yo habría jurado que había tirado de la cadena al salir de casa. Pero bueno, he meado sobre meado y he tirado la cadena. A la mañana siguiente, he ido otra vez al water (tengo esa costumbre sabéis?) y he visto que ya habían meado sin tirar de la cadena. Bueno, o soy sonámbulo o me han clonado. Dado mi escaneo creo que la clonación es la opción más factible.

domingo, noviembre 16, 2025

Pum pum

 

El otro día fui a comprar a Mercadona (Calle Vicente Brull). Entramos por la parte de atrás donde hay un garaje con una barrera. Sabéis? Yo de joven compraba con mi padre en el Mercadona de la Calle José María de Haro/Pedro de Valencia. Íbamos allí en coche y yo tenía la fantasía de que la barrera del parking de ese Mercadona se revelaba de golpe y se bajaba súbitamente destrozando la parte de delante de nuestro coche. Sí, ya sé que eso no viene muy a cuento, pero lo he recordado al escribir lo del garaje.

Pero volvamos al relato, nos habíamos quedado entrando en Mercadona (el de la Calle Vicente Brull). Entré con mi carro azul. Os acordáis de mi carro negro? No me gustaba el color, y le pedí respetuosamente a Hades si podría cambiármelo por uno de otro color. Me sorprendió enviándome uno de color azul descendiente de los antiguos faraones egipcios de la Dinastía XVIII. Ya sabéis con esas boinas de guerra azules que llevaban, además ese color era muy importante para ellos. Vamos, que había que tratar a mi carro con cierta solemnidad y hablarle con respeto, pero al menos su apariencia estaba mejor que ir con un puto carro negro. Bien, entré con mi carro y aún no habían abierto. Así que como borregos nos apelotonamos a la entrada de la tienda, detrás de una cinta de plástico, como si estuviéramos calentando motores detrás de una línea de salida en una carrera de MotoGP. Y entonces lo vi. Era un tío espigado y algo sudoroso. Creo que era un guardia de seguridad o quizá un figurante de Lady Gaga o bien una estrella porno que venía de una Despedida de Soltera, quien sabe? Ese chico estaba muy nervioso, cuando lo mirabas tenías la impresión que para él transcurría el tiempo de una manera muy pausada. Miraba constantemente hacia las cajas donde se paga la compra y en las que estaban sus compañeras por si le hacían alguna indicación de que ya era la hora de entrada, luego miraba la cinta y parecía ponerse aún más nervioso, como si fuera a sacar un revolver imaginario y liarse a tiros en un poblado perdido del Lejano Oeste. Finalmente miró hacia arriba como cuando Sergio Ramos buscaba a ET en las alturas antes de un partido de fútbol de la Selección. Después de que miró intensamente el techo de Mercadona, pensando supongo en el porqué los cerdos tienen el rabo en espiral, casi inmediatamente y como si ambas acciones estuvieran sincronizadas, se abalanzó hacia el extremo de la cinta y la desengancho, dejándonos pasar a comprar y dando fin a su nerviosa tortura. Supongo que luego se iría a tomar un café con alguna cajera latina o en su defecto gaditana o jienense.

viernes, agosto 15, 2025

Komme12

 

Empezamos a ir hacia el famoso círculo de piedras que nos dijo el calvito - el primer calvito, preciso, pero hacia la dirección que nos dijo el segundo calvito, infiero -. Ya estaba alto el sol en el cielo cuando vimos a las primeras personas y como parecía que se apretujaban para llegar a ese lugar.

 


 

No sé, yo había estado en Woodstock en 1969 en esa Granja del Condado de Sullivan (donde supongo que estará la residencia del Señor Conde) y era algo similar. Había hasta unas máquinas de esas para coger número y luego paneles donde decía cuándo te tocaba. Como no queríamos que nos pasase lo mismo que a Beetlejuice en la cola del Inframundo, esperamos pacientemente que nos tocara a nosotros … con Mamón. Después de aproximadamente el tiempo que tarda Aquí no hay quien viva en terminarse, sí somos fans, aceptaremos el castigo que escojáis, supongo que es un delito tan jodido que no merecemos intentar amortiguar el golpe. Bueno, después de ese tiempo aproximado llegó nuestro número. Un tío todo emperifollado, nada que ver con el pintarrajeado que se notaba que el emperifollado había estado en Eton y luego en Oxford e igual había llevado hasta monóculo. Joder, qué mal suena esa palabra en castellano. He hecho un experimento. He trasladado la palabra española MONÓCULO al griego. Evidentemente, yo no sé griego, solo puedo poner cómo se pronunciaría. Según Google Traslator sería MONO TON KOLO y se traduciría como SOLO EL CULO, conmovedor. Bien, el tío emperifollado (No, no voy a poner en mayúsculas la segunda parte de la palabra "emperifollado", después de la F ésta inclusive, es demasiado evidente) (Nada, no insistáis), que se llamaba German según la etiqueta identificativa que tenía adherida a su tetilla izquierda, se inclinó sobre las piedras ancestrales y las golpeó tres veces con una vara que llevaba y nos invitó a que realizásemos nuestras respectivas solicitudes. Evidentemente lo que queríamos era ver nuestro hogar y cómo seguía todo tras tanto tiempo. Hicimos nuestras peticiones, esperamos unos momentos, y las rocas empezaron a iluminarse con tantos colores y haciendo tantos pitidos que aquello parecía cuando en Encuentros en la 3ª Fase el investigador ese francés intenta enviar un mensaje sonoro y luminoso a la nave extraterrestre.

 

Continúa en Komme13 >>> 

 

Komme13

 

Luego de repente, la pantalla donde salían los turnos de los peticionarios, cambió y apareció unas islas que resultaron conocidas a los Taino. Para después surgir el poblado principal de los Taino y las personas que habían quedado en él. Lo mismo ocurrió con los Waikerí. Luego le tocó el turno a los Caribes que éramos los más numerosos. Al principio he dicho que esperábamos pacientemente el turno con Mamón, bien eso no es cierto del todo: lo había dejado algo alejado, atado a un árbol, al lado de un riachuelo y con comida. Joder, no me miréis así, ni que lo hubiese dejado en un coche a pleno sol con las ventanillas subidas y sin aire acondicionado !!! Es que Mamón a veces es un coñazo. De golpe noto un tirón del suéter azul que me envió mi primo desde Asturias cuando Fernando Alonso ganó el Mundial de 2005. Sé que el del tirón es Mamón y que quiere que le tire un hueso, pero estoy pendiente de la pantalla, no le gustaría a Pierre de Coubertin, pero pasé de él olímpicamente. No sé cómo lo hizo, pero lo siguiente fue meter su trompa en el bolsillo de mi chaqueta y sacar mi reproductor de MP3. Sí, tengo un MP3 y me encanta escuchar Reguetón, así que el cabrito de Mamón solo lo hizo por jorobar y por llamar la atención. No iba yo a mirar la pantalla y al mismo tiempo a jugar al escondite, intentando recuperar mi MP3 de la trompa de Mamón, así que haciendo un esfuerzo, volví a hacer caso omiso de Mamón. Lo siguiente ya no me gustó tanto. Fue un empujón mayúsculo que casi me incrusta en una piedra vertical que teníamos delante, como los de Alicante. Cuando pude recuperarme y dejé de ver doble, me encaré a Mamón y comencé a gritarle toda la retahíla de insultos que se me ocurrieron y alguno más que se me ocurría durante la pataleta. Joder, si era hasta cómico. Un tío de unos 1'7 metros delante de una mole de unos 3 metros de altura. Después de que le cantase las cuarenta Mamón se retiró un poco atrás, pero yo también supe de alguna manera que la había cagado. Lo poco que conocía a Mamón, me decía que podía ser leal como si fuese una Divergente, pero que si lo desatendías demasiado, igual se hacía notar de manera insistente cuando a ti no te convenía. Lo que no sabía es que haría si yo cruzaba esa línea, porque evidentemente había pasado de él varias veces y él consideraría que no había suficiente motivo para ello.

Bueno, no lo vi venir, lo reconozco. Parecía que pasaba el tiempo y me decía a mi mismo si después de todo Mamón también había dejado pasar el asunto, cuando de repente noto que me dan un golpetazo enorme en el cul-pip y me elevo por los aires, dejando atrás con una aceleración enorme que ya la quisieran las antiguas lanzaderas de la NASA el círculo de piedra. Se pueden sacar dos cosas positivas de mi vuelo. La primera es que gané la carrera del queso rodante de Gloucester, la segunda es que conmigo se invento la silla de ruedas.

 


 

F I N  

 

martes, agosto 12, 2025

Komme11

 

Bueno, fuimos entonces hacia el Noroeste. Yo intentando que Mamón no se me fuese demasiado lejos y mis compañeros echándome cada vez más aviesas miraditas por eso. Los primeros días, el hecho que hubiera sido yo el que tuviese el sueño con Nana Licuadora, me otorgó cierto estatus dentro del grupo, pero eso no duró mucho. Y casi sin darme cuenta había perdido mi recién adquirido oficio en el que ejercía de puente para hablar con los dioses, y ahora simplemente era un iluso que había pretendido interpretar las intenciones de la Gran Nana Licuadora. Es una suposición, pero creo que ese cambio de opinión en mis compañeros se debe a que mientras Mamón estaba correteando a nuestro alrededor.

Creo que lo he visto irse por aquí.

- No, se ha largado por este otro sitio, me parece haber visto su culito rosado desaparecer en este lugar. 

- Jo, qué mal estás tío, ahora te crees que Mamón tiene un culito rosado cuando está claro que es moradito. 

- Rosado.

- Moradito. 

- Rosado. 

- Moradito. 

- Pero, queréis buscármelo de una puñetera vez o se irá con su culito rosado o moradito a donde Cristo perdió el gorro.

 

Bien, anda que andarás llegamos a la vista de una ciudad que debía ser la de la visión de Nana Licuadora y un fan de Moby Dick gritó aquello de "por allí resopla!" señalándola con el dedo y así se quedó contento el chico. Bueno, sabíamos poco del idioma local para confirmar que esa era la ciudad de Nana y estábamos en el extranjero, así que lo único que se nos ocurrió fue hacer lo que hizo Hercules Poirot en un capítulo transcurrido en Rodas donde preguntan por favor por un veneno de víbora en tiendas de herbolarios. Habíamos todos juntos visto ese capítulo en casa de Pitto, que es la única que tiene antena por allí. Sorprendentemente, la cabaña de Komme que es Gran Cacique de los Caribes no tiene y no puede ver Gran Hermano. Bien, volvamos a la city. Fue bastante sencillo, no hizo falta buscar tiendas de herbolarios, solo fuimos parando a la gente y preguntándoles Caer Wallawg?, Caer Wallawg?, Caer Wallawg? Alguno se nos quedaba mirando como diciendo, estos gilipollas qué murmuran?, pero dos de tres afirmaban. Al final dimos con un anciano que nos recordaba al calvito de los trajes vistosos y nos ayudó bastante más cuando le hicimos ver que buscábamos un círculo de piedras. Nos dijo que le siguiéramos a una casita que tenía en unas callejas cerca de la imponente catedral de la ciudad. Ahí con unos dibujos nos hizo ver que hacia el Norte norteño y caminando un poco más que lo que os ha costado llegar aquí desde Worthing estaba lo que buscábamos. Bueno, nos fuimos enseguida de su casa, y no es porque no fuese agradable, pero es que no tenía donde poner a Mamón mientras tanto, y además su casita era demasiado pequeña para alojarnos a todos a la vez, o sea que no podían echarme la culpa culpable.

 

NOTA: El 15 de Agosto el relato continuará en Komme12 

Komme10

 

Como el pintarrajeado no había sido una gran ayuda para guiarnos en nuestro viajecito, nos sentamos en grupo a charrar mientras nos pasábamos un pellejo de vino que habíamos canjeado por una mazorca de pan de maíz al otro lado de cruzar las últimas CORRIENTES. Hablamos bastante, pero lo único que conseguimos fue achisparnos y violentarnos algo, que el vino era algo peleón. Era el año de la pera y los vinos franceses no habían alcanzado la calidad que tienen ahora. Era eso, o que nuestro paladar no era el de un connaisseur de vin. Así que varios nos fuimos a dar una vuelta y a tomar el aire. Y estaba yo caminando por la playa cuando ya estaba algo oscuro - habiendo dejado a Mamón junto a unas rocas ya que le dolía la tripita -. Y oye, las bolsitas para recoger los "restos" que vaya dejando Mamón si queréis, las usáis vosotros. Yo ya me jorobo bastante intentando subirme a una roca cuando quiere devolverme un hueso que le he lanzado. Ah, y un inciso. Cuando digo que Mamón me quiere devolver un hueso, lo hace con la trompa claro. No creeréis que agarra el hueso con la boca como un perro cualquiera. Joder, para algo tiene la trompa. Eso !!! para coger huesos. De cajón. Bien a lo que iba, estaba yo caminando por la vida y de repente veo algo enterrado en la arena. Entrecierro los ojos, porque estaba ya algo oscuro pero no creo que sea verdad lo que contemplo. Yo creo que lo es, pero no estoy seguro. Es que sería algo tremendo. Bueno, no solo está enterrado a decir verdad, su tela está toda llena de arena como si hubiese pasado un buen tiempo bajo ella. O quizá es que ha llegado por mar, quien sabe? Tampoco sería descabellado que esto hubiese ocurrido de esta manera, muchas cosas han llegado así últimamente … Se trataba de una de esas gorras llamadas de camionero o de malla, con la parte de delante rígida y la de detrás con una redecilla y transpirable que se comenzaron a confeccionar en los Estados Unidos. Cogimos la gorra como una ofrenda para nuestros ancestros, que así el difunto Tío Uke lele o la añorada Nana Licuadora irían más "cool" tocados con ella. Y no sé igual a cambio nos dirían algo de hacia donde demonios ir. Solo que después de lo de la gorra, pasaron días sin que ocurriera nada de nada. Al final un día diario, gris como solo lo saben parir estas latitudes me desperté bañado en sudor. Había dado vueltas y más vueltas en el catre que me había agenciado por un sueño profético en que aparecía una y otra vez Nana Licuadora. Madre de Tanit! no, no era esa clase de sueños. Te imaginas soñar así con Nana Licuadora? Brrrr … Pareció señalar al Noroeste con su dedo rechoncho y creo que dijo algo como Caer Wallawg, pero no estoy totalmente seguro porque mi sueño no tenía casi cobertura y la voz de Nana la escuchaba muy entrecortada, pero debía ser el nombre de algún lugar.

 

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Komme9

 

Empezamos a caminar por la playa cogiditos de la mano. Lo malo es que la única piba o quizás mejor usar el término dinimutivo pibita de Howard de Big Bang Theory era la hija del jefe, la que se había casado con Pito. Usando el coche de San Fernando, unas veces a pie y otras andando, llegamos a una zona de marismas donde nos dio un susto de muerte un tío pintarrajeado que pegaba extraños gritos y que con un palo solía hacer dibujos en el suelo. El pintarrajeado nos hizo señas para que le siguiésemos cuando se dio cuenta que no le entendíamos ni papa. Al parecer vivía en unas cuevas donde nos llevó. Como íbamos de visita nos limpiamos los pies en el felpudo de entrada. Y daaale! un felpudo es una especie de esterilla que se pone a la entrada de las casas para limpiar los zapaaaatos, además ahora ya no hay tantos "felpudos". Vuelvo a decir "al parecer", al parecer, el pintarrajeado hacía ciertas investigaciones arcanas con fauna aparentemente desaparecida. Vamos, que había clonado una Oveja Dolly Cuaternaria, como un John Hammond retro, muy muy retro. En definitiva, había revivido a un bicho peludo con una cosa alargada como si fuese su boca y unas patas enormes y pesadas. Señalaba hacia el animal y decía algo así como Mamón. Mas tarde y muchas señales y dibujos en la roca mediante, nos enteramos que un amigo o familiar (que eso no está claro), se lo envió desde el Norte donde estaba enterrado en el hielo. Y él, con pócimas y emplastos lo sacó de su letargo, el cual probablemente había provocado La Reina de las Nieves.

 


 

Me caía bien Mamón. Siempre que le tiraba un hueso, iba trotando a por él. El problema es que cuando trotaba todo temblaba y nos tiraba de culo al suelo. Yo, nada más lanzar el hueso a Mamón, ya me estaba subiendo a una gran roca y huía de él, porque sabía que al volver se mostraría excesivamente cariñoso. Ya me lo había hecho la primera vez, que recuerdo que el pintarrajeado me miraba con una sonrisita torcida que me extrañaba como sabiendo qué pasaría cuando yo lanzase el puto hueso, pero callándose en muy cabrito. Qué quien soy yo? Ah! No lo he dicho? Pues os jodéis como me jodo yo con Mamón! Que es muy simpático el animalito, pero de todas formas el yuyu que te da cuando lo ves que viene hacia ti con todo su tonelaje no lo evitas por mucha simpatía que tenga el bicho. El pintarrajeado no era muy útil dándonos señas de hacia donde teníamos que continuar. Solo nos había dado a Mamón. Que parece ser que así la manutención y sobre todo el día día con el animal que no debía ser muy fácil convivir con un monstruo peludo que corría detrás de los huesos y de quien se los lanzaba. Bueno, todo eso pasaba a ser cosa de unos extranjeros.

 

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sábado, agosto 09, 2025

Komme8

 

Salimos de Ortigueira. El mar se calmó un poco, ya no estábamos en las fauces de un dragón lo que ya era algo, y nos podíamos acercar más a la costa, porque antes de Ortigueira era un poco inquietante eso de alejarse mucho de la costa por miedo a que la fuerza de las olas nos estrellara contra las rocas. Y al final llegamos a un lugar llamado Jixón, o Jijón, o Gixón, o Gijón o algo así. En esa población de cuyo nombre no puedo acordarme visitamos el Monte Deva que naturalmente deriva si lo miramos de una forma etimológica del verbo devaneo y el Monte Areo que traducido del latín significa algo así como zona de montaña. Bueno, nos largamos de Jixón, o Jijón, o Gixón, o Gijón o algo así. Remamos un largo trecho y al final tuvimos que torcer hacia el Norte de nuevo. Seguimos un poco y llegamos a un lugar llamado Burdiale. Desde luego en Burdiale aprovechamos y visitamos su Gran Sinagoga. Esta comunidad creció considerablemente tras la promulgación del Edicto de Granada(31 de marzo de 1492), por el que los Reyes Católicos expulsaron a los judíos de las coronas de Castilla y de Aragón. Y asimismo, estábamos interesados en visitar las instalaciones de la Base de Submarinos construida durante la II Guerra Mundial por los alemanes.

Después de cansar bastante los brazos, llegamos a una islita con el nombre de Nermouster. Sí, ya sé: Las Crónicas de Riddick 3, el resurgir de Nermouster. Os imagináis? una isla francesa como si fuese un necrófero. Joder, hay un castillo allí que es para chuparse los dedos, la mayor parte es del S. XIX, aunque hay partes del S. XIII. se reconstruyó en piedra por el poder feudal de la isla, que trataba estabilizar la región para impedir los pillajes normandos

 


 

Nos volvimos a hacer a la mar, y volvimos a ir hacia el Norte, que ya cansa tanto lo mismo, había quien decía que se podía ir hacia otra parte por variar, pero triunfó la rutina. Al final ya dejamos la costa porque esa parte es que, bueno, pues, que se acabó, vaya, y había que doblar o adentrarse en el mar y estábamos tan cansados de seguir siempre la costa que nos adentramos en el mar. Recontrajoder !!!, ya estamos otra vez con corrientes y olas que nos arrastran de parte a parte. Lo bueno es que duró poco tiempo. Y al acabar llegamos a un puerto llamado South Downs above Worthing. Pero juro por Baal Hammon que no nos paramos a escribir allí La importancia de llamarse Ernesto. Dejamos allí las canoas y nos largamos por tierra hacia Southampton. Una cosa es ir de copiloto, mirar un antiguo mapa de esos de papel y decirte que después de todo Southamton está a unos dedos de distancia de Worthing sobre el puto plano, pero creedme, que otra cosa es ir a pata. Ahí no son unos dedos, pero son más putos que sobre el papel.

 

NOTA: El 12 de Agosto el relato continuará con Komme9

 

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