Libros preferidos (27/06/26)

Dioses, mitos varios y otras cosas (08/10/26)

Translate

miércoles, febrero 24, 2021

Estivella y Albalat dels Tarongers

 

No me preguntéis porqué escogí la madrugada del Aniversario del día del Intento Golpe de Estado del 23-F para ir a la zona de Estivella y Albalat dels Tarongers, pero a la Estación ferroviaria conjunta que ambas dos poblaciones tienen en común y comparten me dirigí con transbordo previo en Sagunto. Al bajarme del tren en Estivella pude ver que no había cambiado gran cosa desde mis “años mozos”. El mayor cambio lo vi en la Carretera Nacional que cruza el pueblo y que, antes de la construcción de la Autovía A-23 funcionaba como motor económico de la mayor parte de poblaciones de la zona. Tras la venida de la Autovía, supongo que pasaba por esa Nacional un coche cada 25 o 30 minutos, ahora en cambio su tráfico se circunscribe a los coches locales o a los vecinos de la zona. La carretera cruza sobre un Puente hacia Terabitia, perdón, un puente sobre el barranco de Linares, y allí pude ver y fotografiar las “famosísimas” Casas Colgantes de Estivella sobre ese asimismo famoso cauce. Al otro lado del puente, pude ver la torre-campanario de la Iglesia de los Santos Juanes de Estivella (inicialmente de 1675) y su Reloj de Sol. Ignoro como estaría adornada a finales del S.XVII, pero ahora parece la casita de Hansel y Gretel. Hacia el interior, descubrí una Calle que se llamaba “Carrer de Gausa”. Bueno, cambiando las vocales de sitio, tenemos Carrer de G U A S A → Calle de Guasa. A la salida del pueblo, encontré una arcada del S.XVII que se pone pertenece al Camino Real a Valencia. De ahí fui dando un paseo a Albalat dels Tarongers por la Carretera Nacional que está a escasos 2,5 km. Para llegar a Albalat, hay que cruzar otro Puente, muy estrecho esa es la verdad. Nada más entrar te encuentras con el Palacio de Albalat del S. XIII-IV. Como apunte, el origen de la población se hallaría en una Villa Romana bajo este mismo Palacio. A espaldas del Palacio, se encuentra la Iglesia de la Inmaculada Concepción con adornos exteriores muy similares a los de la de Estivella y con una construcción de fecha 1796. Este es un pueblo en el que sus calles y plazas tienen muchas referencias al lugar donde se encuentran. Por ejemplo, hay una Plaça de Dalt (plaza de arriba), una Plaça de Baix (plaza de abajo) o un Carrer de Mig (calle de medio). En el barranco de Linares, que también pasa por Albalat, han construido un pequeño Jardín que no es que tenga nada del otro mundo, pero que me llamó la atención por dos motivos. El primero era una especie de doble muro como si fuera un frontón con un pasillito muy estrecho entre ambos muros y que me maten si sé para qué narices sirve. El segundo es un coche entre casas y murales. Sí, sí, me habéis oído bien, un coche. Parece falcado con una serie de piedras y bloques. Tal vez lo abandonaron en una propiedad particular, porque querían eso … abandonarlo, puesto que no se atrevían a mirarlo a los ojos mientras le disparaban. O tal vez tan sólo no sabían dónde aparcar, vete tú a saber. 

 


 


 


 


 


 


 


 


 

 

viernes, febrero 19, 2021

Tres noches de Alborán de Francisco Ojeda Villarejo

 

Hoy he terminado de leer un libro que se llama Tres noches de Alborán de Francisco Ojeda Villarejo.

Todo comienza de forma bastante sinuosa, sin decir las cosas muy claramente, como si fueran niñitas de 7 años soltándose secretitos. Una persona, de cuyo nombre no puedo acordarme – vamos a llamarle X – va a la isla de Alborán para organizar la Regata del Mar de Alborán. El viaje lo hace acompañado del Teniente de Navío Martínez de Irujo, Patrón de la nave que allí conduce a X y amigo del Comandante de Alborán, Núñez de Lezo. En el viaje de ida Irujo le contó a X algo muy curioso. Le dijo que hace nada Núñez de Lezo y él eran compañeros de Promoción y en la Base había una “prueba” que realizaba todo el mundo. Se trataba de pasar volando bajo con un helicóptero por debajo de un puente de las cercanías. Pues bien, a Núñez de Lezo no se le ocurrió nada mejor que hacer la “prueba” cuando llevaba a un Alto Mando a bordo. Los gritos que pegó se oirían en Luxemburgo. Lo salvó el hecho de pertenecer a una familia de militares que se remonta hasta no se sabe cuándo, pero se pensó que una temporada en la isla ayudaría a su temperamento.

Bueno en Alborán, aparte de poner los altavoces de la isla a todo volumen con un disco de las la Cabalgata de las Valkirias de Wagner, dice haber sido visitado en tres ocasiones por tres personajes de épocas dispares. Cuando X, aficionado a la Crónica Histórica y a la Leyenda, parece hallar algún indicio en unos dibujos que ha hecho Núñez de Lezo – gran dibujante – este último decide iniciar los tres relatos.



Wikipedia

Resultados de la búsqueda