Hoy tocaba ir a la Pobla de Vallbona. Antes hube de echar una carta a Correos, pero como eso me dejaba en buen lugar para comenzar mi escapadita, podía continuar sin problema. Lo cierto es que lo de Correos fue como la seda, así da gusto hacer transacciones. La carta en sí, pertenecía a una ONG con el franqueo pagado, por consiguiente no se tuvo que hacer cola, la sucursal estaba casi vacía y la vista desde la entrada era, ¿cómo decirlo? muuuuy agradable.
Bueno, después de que Correos mostrase sus EXCELENCIAS, me marché ya camino de la Pobla … de Vallbona. Al llegar, se anunció por altavoz: “pròxim baixador la Pobla de Vallbona, cal pulsar per a poder baixar” “próximo apeadero la Pobla de Vallbona, hay que pulsar para poder bajar”. Pulsé, bajé, eché un vistazo y solo vi campos a mi alrededor. Había un pueblo con su campanario algo apartado a unos kilómetros, y me dije que eso sería la Pobla. También había dos chavales jugando al móvil y hablando – supongo que de fútbol o de mujeres, o de mujeres futbolistas – y les pregunté sobre si esa población era la Pobla, me contestaron afirmativamente y que un Bus gratuito pasaría en unos 10 minutos por si tenía prisa. Como no la tenía, me fui dando un paseo por un carril cicloturista que conectaba con el pueblo y donde las únicas bicicletas eran las de las señales de tráfico de dicho carril. Al arribar a destino casi me tropiezo con la Iglesia de Santiago Apóstol. Ahí tuve suerte, porque aunque no era la hora, una señora acompañada de una madre joven y una chiquilla pequeña – que dijeron que se llamaba Martina pero no por la tenista – iban a entrar en la Iglesia y me permitieron el paso. El origen de la Iglesia no es seguro, aunque se aventura el S. XIII. Además, el jardín de la Iglesia parece que fue un antiguo cementerio, origen de la Pobla de Vallbona, con restos del S. XIV. Luego me adentré hacia el casco urbano y enseguida encontré una flechita que indicaba hacia donde se encontraba la Casa de Cultura y hacia allí fui. Qué bien, yupi, así me evito el preguntar, y sabía por Madame Internet que el Ayuntamiento estaba junto a esa Casa de Cultura. La encontré sin problemas. Es un bonito edificio inaugurado en 1998, y por lo que pude ver, se deben hacer Exposiciones y cosas así. También acoge la Biblioteca y el Auditorio Municipal, proyecta varias cintas cinematográficas, y como ya he mencionado junto a ella se encuentra el moderno edificio del Ayuntamiento. Cerca de allí esta l’Església de la Santíssima Trinitat i Sant Josep del S. XX pero con un campanario bastante bonito a mi entender. Volviendo a la Casa de la Cultura, ésta tiene un pasaje que la cruza de lado a lado. Vamos que crucé desde la Calle Lepanto hasta una Calle que se llama Colón. En la Calle Colón hay algunos descubrimientos. Por ejemplo, la misma Casa de Cultura; más adelante la Casa Bernal, que parece ser que fue en origen una casa romana, luego pasó por una etapa musulmana, y finalmente fue una masía cristiana S. XVI y una casona señorial S. XVII; una casa totalmente hecha polvo, pero con unos azulejos que forman un pavo real adornando la puerta francamente interesantes; un balcón tipo modernista y azulejos verdiazules en una fachada que llaman la atención; y una Carnicería de donde estuve a punto de llevarme unos quesos, pero como ya estaba algo cansado quería volver a Valencia. Solo que antes me tropecé con la Calle de la Cisterna, y en ella las excavaciones de una … tachán! Cisterna del S. XVI aprox. Para finalizar pregunté a unas chicas que estaban tomándose unos chupitos y tomando el sol donde estaba el Carrer Sant Josep y me lo indicaron enseguida. Tras unas calles, se me ocurrió entrar en un Horno a volver a preguntar. Había una morenita vivaracha que me dijo que el Carrer de Sant Josep estaba justo detrás de donde estábamos nosotros, pero al momento me pregunta a quien voy buscando, a lo que le respondo que busco la Casa Gran. Entonces me contesta asegurándome que NO, que no he de ir a la Calle de atrás, sino que hacia donde tengo que ir es hacia el Ayuntamiento, porque resulta que hay DOS Carrers Sant Josep. Nada, a dar media vuelta entonces. Efectivamente la Casa Gran de fines del S. XVIII estaba muy cerca de la zona del Ayuntamiento, y en ella se encuentra el Museo Etnológico de la localidad.











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