Bueno, a ver si me
acuerdo, es que esto es de hace una eternidad de tiempo temporal. En esos tiempos pretéritos yo vivía en el piso de mi
abuela paterna. Tendría unos 5 o 6 años supongo y como mis padres
no tenían mucho peculio, no les quedaba más remedio que
vivir en el piso de la mencionada abuela. Naturalmente para mi madre
era una verdadera "delicia" convivir con su suegra en su
casa, decorada según los gustos de ella, con los muebles que a ella
le gustaban, etc, y hasta que mis padres no se compraron su propio
pisito, no pudo mi madre hacerlo A su manera, como decía
aquel. Bien, volvamos al tiempo de los dinosaurios. Vale, mi primer
recuerdo recordado de aquel sitio es que me arrastraba por debajo de
los muebles entre las telarañas y la oscuridad, y para cualquiera
que lo analice concienzudamente tendrá bastante claro que tenía un
objetivo muy preciso que era salir por el otro lado. Esto ahora
parece una tontería, pero que un niño de unos 5 o 6 años y con
escasas fuerzas forzosas, se arrastre dando la vuelta a toda una
habitación por debajo de cómodas, armarios y tocadiscos, es toda
una hazaña. Pero claro, es verdad, no lo recordaba porque de eso
hacía eones, pero la actividad de ir por el Eurotúnel de la
habitación de mi "otra" abuela la realizaba junto a mi
hermano así que había una dificultad adicional. Me explico: uno de
nosotros iba delante y el otro detrás, por lo que el de delante
intentaba escaparse y el de detrás atrapar al otro. El modo de
establecer los puestos de salida seguro que los escogería un
complicado método infantil que no recuerdo así me maten, no me
matéis que tengo una planta, y si me quitáis de en medio no
sé quien la regará! No seréis tan cabrones para dejar a mi planta huérfana en este mundo cruel que nos ha tocado vivir, llena de gente malvada, de Donald Trump, y futbolistas belgas respondones.