Jardín del Hospital

 

Esta mañana mañanera he decidido ir al Jardín del Hospital. Pero antes me he pasado por un pequeño jardincito de forma cuadrangular que hay algo antes en el Carrer de la Mare de Déu de Gràcia. Ese jardincito está bastante bien. Lo que pasa es que está muy descuidado, pero se arregla un poco y ya puede salir de marcha. Al centro hay una fuente de las antiguas que se ha convertido en un fresco nido de palomas. Los caminos de tierra del jardín aún están bastante limpios, tiene árboles frondosos, sus bancos son de piedra que en verano son ideales para sentarse a la fresca. Y lo único malo son los colchones que tiene almacenados en un lado y desde luego los escalones de la entrada que para un discapacitado es una puñeta. Cuando ya iba a salir del jardín, vi dibujado en la pared un curioso cabezón con pendiente que me llamó la atención, más por el dibujo, por lo que ponía al lado. Con otro formato y en inglés ponía NO BITCHES. Joder, con lo agradables que son las putas.




 


 


 


 



 

  • Bueno, continué un poco hasta el Jardín del Hospital. Se podría decir que es un jardín de columnas y palmeras. Pero no solo vi columnas y palmeras en ese jardín, me enteré que alguien ama a Pat y que Pito Regu estuvo allí.

    Al salir, vi la estatua del grandullón ese enseñando el pie que dicen que es Esculapio. Luego pisé el freno de mi carro de la compra. Le di unos golpecitos al Condensador de Fluzo de la parte de abajo de mi carro que últimamente va cómo quiere. Y salí disparado rumbo a 1985 que fue cuando terminé mi lectura de Conversación en la Catedral de Mario Vargas Llosa con Bermúdez, Zavalita, Ambrosio, Popeye, Aida y compañía.