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NOTA: Hace algún tiempo, visité un Blog llamado El baul de mis libros y juguetes , y allí había un post con el título El tren ...

viernes, julio 19, 2019

Teutoburgo


Teutoburgo de Valerio Massimo Manfredi. Lo que siempre me llama la atención de Manfredi es que él mismo se define como escritor y no como un escritor de una temática o género literario concreto como por ejemplo Novela Histórica o Novela Policíaca.
Pero esta sí que es una Novela Histórica. Comienza con dos jóvenes príncipes germanos hijos de un jefe querusco que van jugueteando por un bosque de su país natal buscando mariposillas de mata en mata, hasta que claro los caza una patrulla romana y los hacen rehenes, admirando una recién construida calzada romana cuando en Germania solo caminaban sobre senderos de barro y eso cuando éstos existían. Los nombres de estos jóvenes son Wulf y Armin. Bajo la tutela del Centurión Marco Celio Tauro, Wulf y Armin toman caminos diametralmente opuestos al enfrentarse a la Cultura Romana con la que dicho Centurión intenta impresionarles (esa parte me recodó la peli “la Vida de Brian” y su ¿qué han hecho los romanos por nosotros?): Wulf asimila rápidamente dicha cultura tanto es así que cambiará incluso su para los romanos impronunciable nombre por el de Flavus. Pero Armin tan solo lo latiniza un poco retocándolo y convirtiéndose en Arminius y continúa siendo un orgulloso e imbatible guerrero germano. De hecho volviendo a La Vida de Brian, Arminius diría aquello de “Bueno, pero aparte del alcantarillado, la sanidad, la enseñanza, el vino, el orden público, la irrigación, las carreteras y los baños públicos, ¿qué han hecho los romanos por nosotros?” “Nos han dado la paz. ¿la paz? que te folle un pez”. En Roma está Augusto de Emperador y su sueño para Germania era prolongar la frontera del Imperio hasta el río Elba. Ya un poco antes Julio César había intuido que un peligro para Roma podía venir de Germania y consolidó el poder romano en la Galia para que actuara de frontera natural. Augusto desde luego quiso dar un paso más, pero como no todos eran Augusto y había bastante rapacidad e incompetencia en la Administración romana, Teutoburgo frustró ese sueño. Todos los que hemos leído “Yo Claudio” de Robert Graves recordamos el poema cantado en el que Augusto le reclamaba al General Varo las Águilas Romanas que había perdido en la batalla germana.